Abogado de vicios ocultos en autocaravanas, campers y embarcaciones | Carlos Grassi

Si estás leyendo esto, posiblemente alguien se está riendo de ti.

Has comprado con todo tu esfuerzo e ilusión.

Y no ha salido como esperabas.

El vendedor era muy majo.

Pero ahora no te coge el teléfono.

Se está riendo de ti.

Y lo sabes.

Pero eso no es lo peor.

Tienes broncas con tu pareja.

Tu cuñado te dice "te lo dije".

Has visto todos los foros de internet.

Y al final, me encuentras a mí.

Soy Mecánico.
Soy Técnico electrónico.
Soy Abogado.
Soy Carlos Grassi.

Y voy a ayudarte a que dejen de reírse de ti.

Hay algo que nadie te está contando.

En Derecho, los plazos son impepinables.

Pasado el día, pasó la romería.

En la compraventa entre particulares, la acción por vicios ocultos caduca a los seis meses desde la entrega.

El vendedor lo sabe.

Tiene una fecha marcada en el calendario.

Para descorchar el champán.

Ahora se ríe a tus espaldas.

Dentro de unos días, quizá lo haga en tu propia cara.

Puedes seguir esperando.

O puedes actuar.

De ti depende.

Yo también lo viví.

Me metieron prisa.
Había otro comprador interesado, claro.

La oportunidad era única, claro.

Me tragué el anzuelo hasta el píloro.

Reaccioné tarde, con la cabeza caliente.

A punto de caer en los errores que cometemos todos en esta situación.

Tuve que parar.
Respirar.
Pedir ayuda.

Menos mal que estaba ahí mi mujer.

Ese día entendí algo.

Saber de leyes y de mecánica no basta si no tienes método y la cabeza fría.

Desde entonces trabajo exactamente así.

No soy el típico abogado de traje que solo lee papeles.

Tampoco soy un comercial que te va a regalar el oído.
Sé de leyes, pero también sé de motores y amperios.
Conozco los barcos, las autocaravanas y las campers desde dentro, no por catálogos.

Abogado colegiado ICAVIGO desde 1996

Llevo de picapleitos desde que los expedientes viajaban en fax.

Técnico Superior en Supervisión y Control de Máquinas del Buque desde 2011

He abierto muchos motores. Sé cuándo una avería es un accidente y cuándo es una trampa.

Técnico Superior en Mantenimiento Electrónico desde 2016

Sé cómo funciona una centralita y cuándo una instalación es una chapuza.

Un abogado normal no entiende el fallo mecánico.
No sabe dónde buscar la trampa.
Depende de un perito.
Y si la comunicación entre abogado y perito falla, el juicio se pierde.
A mí no me pueden abrumar con tecnicismos.
Hablo el mismo idioma que los peritos.
Sé interrogar al contrario.
Sé desmontar sus mentiras ante el juez.
Y sé demostrar técnicamente que te han estafado.

Uso el polímetro para entender el problema.
Y la ley para ganarlo.
Si buscas un abogado trajeado, con despacho alfombrado y estanterías con Aranzadis apolillados, no soy tu hombre.
Si buscas un técnico con toga que se manche las manos para demostrar que te han timado, rellena el formulario.

No trabajo con todo el mundo ni acepto cualquier caso.

Prefiero la efectividad a la cantidad. Lee esto antes de rellenar el formulario.

Para quién sí soy
  • Propietarios que han comprado un barco, una autocaravana o una camper con los ahorros de su vida y han descubierto vicios ocultos o averías camufladas.
  • Gente que busca un especialista y entiende que una autocaravana no es lo mismo que un coche.
  • Clientes que valoran la honestidad. Si tu caso no es viable, te lo diré en el primer email.
  • Gente dispuesta a abonar los 90 € + IVA de la consulta de diagnóstico, protegida con mi garantía total de satisfacción o devolución del dinero.
Para quién no soy
  • Quienes no aceptan un "no". Si te digo que vas a perder el juicio, es porque lo vas a perder.
  • Gente que busca consultas rápidas por teléfono. No doy mi teléfono a nadie.
  • Buscadores de gangas. Cobro por lo que sé y por lo que resuelvo.
  • Casos sin base técnica. Si no tienes papeles, ni facturas, ni pruebas, quizás no puedo ayudarte.

Y por qué no te doy mi teléfono.

Si estás buscando un abogado al que llamar a cualquier hora, no soy yo. No doy mi teléfono a nadie.

¿Por qué? Porque si me pasara el día al teléfono escuchando historias a medias, no tendría tiempo para lo que importa: estudiar a fondo tus documentos, revisar motores, analizar instalaciones eléctricas y ganar juicios.

Cuando seas mi cliente, tendrás mi atención total. Para llegar ahí, seguimos un proceso estricto.

01

El formulario

Me cuentas tu caso a través del formulario. Sé preciso. Yo lo leeré personalmente.

02

La criba

Si veo que tu caso no tiene base legal, te lo diré por email. Rápido y sin rodeos.

Si el caso es viable, te pediré la documentación necesaria: contratos, facturas, fotos, mensajes.

03

La consulta de diagnóstico — 90 € + IVA

Junto con la documentación, abonas 90 € + IVA. Analizaré todo con lupa técnica y legal, y te daré dos cosas:

1. La estrategia real para recuperar lo que es tuyo.
2. Un presupuesto cerrado para llevar tu caso.
04

Decides

Si sigues adelante, los 90 € se descuentan del coste final. La consulta te habrá salido gratis.

Si no sigues, te habrás llevado la hoja de ruta de un abogado técnico por menos de lo que cuesta un cambio de aceite.

Mi pacto contigo: Garantía total de Satisfacción

Si estás aquí es porque ya has aguantado bastantes vaciles:

  • el del vendedor que no te coge el teléfono
  • el de los foros de internet
  • y el de los listillos que te dicen "te lo dije"

Lo último que necesitas es que venga un abogado a cobrarte una consulta para acabar igual. Por eso juego limpio.

Si mi propuesta no te gusta por la razón que sea, me lo comunicas en las siguientes 48 horas. Te devuelvo tu dinero sin preguntas.

Prefiero trabajar gratis antes de que sientas que yo también te he fallado.

Si estás de acuerdo con estas reglas, rellena el formulario y empiezo a trabajar.

No hay letra pequeña. No hay reuniones de cortesía. No hay promesas vacías.
Hay alguien que sabe dónde está la trampa y cómo demostrarla delante de un juez.

Cuéntame tu caso

Sé preciso. Lo leeré personalmente y te responderé con la verdad, no con lo que quieres oír.