Es, probablemente, la pregunta que más escucho:
"Carlos, ya han pasado más de seis meses desde que compré el barco. ¿Ya no puedo hacer nada?"
Mi respuesta nunca es automática.
Porque los seis meses son importantes, pero no siempre significan el final del camino.
Lo primero: ¿de dónde salen esos seis meses?
Cuando hablamos de vicios ocultos, muchas personas han oído que existe ese plazo para reclamar.
Es cierto, pero la frase sola está incompleta.
Lo importante no es solo cuánto tiempo ha pasado.
Sino qué ocurrió, cuándo ocurrió y qué puedes demostrar.
Si han pasado más de seis meses, no des por perdido tu caso.
Hay personas que descubren una avería grave a los ocho o diez meses y no consultan.
Ese es el error.
Aunque la acción por vicios ocultos haya caducado, pueden existir otras vías jurídicas.
Lo primero que habría que averiguar:
- ¿Qué defecto ha aparecido?
- ¿Existía ya cuando compraste?
- ¿Cuándo lo descubriste?
- ¿Qué hizo o dejó de hacer el vendedor?
Con esas respuestas empieza el análisis, no con el calendario.
El error más frecuente:
Esperar.
Buscar un presupuesto, pedir segunda opinión o intentar pactar hace que pasen meses.
Cuando consultan al abogado ha transcurrido un tiempo valioso.
¿Qué haría yo si fuera mi caso?
Aunque ya hubieran pasado más de seis meses, no asumiría que todo está perdido.
Reuniría toda la documentación.
Conservaría los informes técnicos.
Guardaría las conversaciones con el vendedor.
Y pediría una valoración jurídica antes de tomar cualquier decisión.
Cinco minutos de consulta pueden evitar que descartes un caso que todavía tiene recorrido.
Recuerda: El mayor error no es consultar tarde, el mayor error es no consultar porque alguien te dijo que "ya no merece la pena".