Cuando surge una avería y el vendedor deja de contestar, se genera una enorme frustración.
Llamadas no atendidas, mensajes leídos sin respuesta o bloqueos en aplicaciones de mensajería son habituales.
Sin embargo, la falta de comunicación no extingue las obligaciones ni detiene los plazos.
Del canal informal al canal fehaciente
Los mensajes de WhatsApp o llamadas son útiles como indicio inicial.
Pero cuando hay silencio, el procedimiento exige notificaciones fehacientes.
Es necesario dejar constancia del requerimiento mediante vías que prueben la recepción y el contenido del texto.
Recomendaciones ante la falta de respuesta:
- Evitar la insistencia informal desordenada: Enviar decenas de mensajes no aporta valor legal y genera desgaste.
- Formalizar el reclamo: Utilizar burofax con acuse de recibo y certificación de texto dirigido al domicilio del contrato.
- Fijar un plazo claro: Dar un tiempo razonable para responder antes de iniciar la vía judicial o pericial.
El error más frecuente:
Asumir que si el vendedor "desaparece" no hay forma legal de obligarle a responder o asumir su responsabilidad.
¿Qué haría yo si fuera mi caso?
Cortaría las llamadas repetitivas.
Recopilaría las pruebas del intento de contacto.
Y remitiría un burofax formal redactado con asesoramiento jurídico para dejar constancia legal de la reclamación y congelar el conflicto.
Recuerda: El silencio informal del vendedor no interrumpe el derecho a reclamar; el burofax es la herramienta fehaciente para abrir la vía legal.