Si estás leyendo esto, posiblemente alguien se está riendo de ti.
Has comprado con todo tu esfuerzo e ilusión.
Y no ha salido como esperabas.
El vendedor era muy majo.
Pero ahora no te coge el teléfono.
Se está riendo de ti.
Y lo sabes.
Pero eso no es lo peor.
Tienes broncas con tu pareja.
Tu cuñado te dice "te lo dije".
Has visto todos los foros de internet.
Y al final, me encuentras a mí.
Soy Técnico electrónico.
Soy Abogado.
Soy Carlos Grassi.
Y voy a ayudarte a que dejen de reírse de ti.
Yo también lo viví.
Me metieron prisa.
Había otro comprador interesado, claro.
La oportunidad era única, claro.
Me tragué el anzuelo hasta el píloro.
Reaccioné tarde, con la cabeza caliente.
A punto de cometer todos los errores que comete la gente en esta situación.
Tuve que parar, respirar y buscar ayuda externa.
Y no fue fácil, menos mal que estaba ahí mi mujer.
Porque cuando uno está dentro del problema no ve con claridad.
Ese día entendí algo: saber de leyes y de mecánica no basta si no tienes método y la cabeza fría.
Desde entonces trabajo exactamente así.
Pero hay algo que nadie te está contando.
En Derecho, los plazos son impepinables.
Pasado el día, pasó la romería.
La acción por vicios ocultos que todo el mundo dice, caduca a los seis meses desde la compra.
El vendedor lo sabe.
Tiene una fecha marcada en el calendario para descorchar el champán.
Ahora se ríe a tus espaldas.
Dentro de unos días, quizá lo haga en tu propia cara.
Puedes seguir esperando a que el vendedor sea bueno o a que los Reyes Magos te traigan la solución.
O puedes actuar.
De ti depende.
Y de nadie más.
No soy el típico abogado de traje que solo lee papeles.
Tampoco soy un comercial que te va a regalar el oído.
Sé de leyes, pero también sé de motores y amperios.
Conozco los barcos, las autocaravanas y las campers desde dentro, no por catálogos.
Abogado colegiado
30 años de experiencia.
Técnico Superior en Mantenimiento Electrónico
Sé cómo funciona una centralita y cuándo una instalación es una chapuza.
Técnico Superior en Supervisión y Control de Máquinas e Instalaciones del Buque
He abierto muchos motores.
Cuando un abogado tradicional no entiende el fallo mecánico, no sabe dónde buscar la trampa. Depende ciegamente de un perito y, si el peritaje flojea, el juicio se pierde.
A mí no me pueden engañar con tecnicismos mecánicos. Sé interrogar al contrario, sé desmontar sus mentiras ante el juez y sé demostrar técnicamente que te han estafado.
Uso el polímetro para entender el problema y la ley para ganarlo. Así de simple.
Si buscas un despacho alfombrado con estanterías con Aranzadis apolillados, no soy tu hombre. Si buscas un técnico con toga que vaya a degüello contra quien te ha timado, rellena el formulario.
No trabajo con todo el mundo ni acepto cualquier caso.
Prefiero la efectividad a la cantidad. Lee esto antes de rellenar el formulario.
- Propietarios estafados que han comprado un barco, una autocaravana o una camper con los ahorros de su vida y han descubierto vicios ocultos o averías camufladas.
- Gente que busca un especialista y entiende que un barco no es lo mismo que un coche.
- Clientes que valoran la honestidad. Si tu caso no es viable, te lo diré en el primer email para que no tires tu dinero.
- Gente que respeta las reglas y está dispuesta a abonar los 90 € + IVA de la consulta de diagnóstico.
- Gente que busca consultas rápidas por teléfono. No doy mi teléfono a nadie.
- Buscadores de gangas. Cobro por lo que sé y por lo que resuelvo.
- Casos sin base técnica. Si no tienes papeles, ni facturas, ni pruebas, no puedo ayudarte. No invento casos donde no los hay.
- Quienes no aceptan un "no". Si te digo que vas a perder el juicio, es porque lo vas a perder.
Y por qué no te doy mi teléfono.
Si estás buscando un abogado al que llamar a cualquier hora para hacerle una consulta rápida, no soy yo. Yo nunca me pongo al teléfono.
¿Por qué? Porque si me pasara el día colgado del teléfono escuchando historias a medias, no tendría tiempo para hacer lo que de verdad importa: estudiar a fondo los casos de mis clientes, revisar motores, analizar sistemas eléctricos y ganar juicios.
Cuando seas mi cliente, tendrás mi atención total. Pero para llegar ahí, seguimos un proceso estricto.
El formulario
Me cuentas tu caso a través del formulario. Sé preciso. Yo lo leeré personalmente.
La criba
Si veo que tu caso no tiene base legal o que no te puedo ayudar, te lo diré por email. Rápido y sin rodeos. No te haré perder el tiempo ni el dinero.
Si el caso es viable y me interesa, te responderé pidiéndote la documentación necesaria: contratos, facturas, fotos, mensajes.
La consulta de diagnóstico — 90 € + IVA
Junto con la documentación que te pida, abonas 90 € + IVA por la primera consulta de análisis.
Aquí no vienes a hablar del tiempo. Analizaré tu documentación con lupa técnica y legal, y te daré dos cosas:
2. Un presupuesto cerrado para llevar tu caso.
Decides
Si sigues adelante conmigo, los 90 € se descuentan del coste final. La consulta te habrá salido gratis.
Si decides no seguir, te habrás llevado la hoja de ruta de un abogado técnico para saber exactamente qué hacer, por menos de lo que cuesta un cambio de aceite.
Si estás de acuerdo con estas reglas del juego, rellena el formulario y empiezo a trabajar.
No hay letra pequeña. No hay reuniones de cortesía. No hay promesas vacías.
Hay un técnico con toga que va a mancharse las manos para averiguar qué ha pasado y sabe cómo demostrarlo ante un juez.
Cuéntame tu caso
Sé preciso. Lo leeré personalmente y te responderé con la verdad, no con lo que quieres oír.
Solicitud recibida
Analizaré la información que me ha facilitado personalmente. Si considero que mi criterio puede aportar un valor diferencial a su situación, me pondré en contacto con usted para concretar los siguientes pasos.