Vas a pasar la inspección periódica y el inspector rechaza el vehículo por llevar elementos no homologados.

Placas solares, toldos, portaequipajes, suspensión neumática o cambios de distribución interior suelen ser los causantes.

El vendedor puede alegar que "siempre pasó la ITV así", pero eso no legaliza la reforma.

Carga legal del vendedor

El vendedor tiene la obligación de entregar un vehículo administrativamente apto para la circulación.

Si la reforma se realizó antes de la venta y no está reflejada en la ficha técnica, existe una falta de conformidad clara.

Los costes de legalización, proyecto de ingeniería o desmontaje deben ser asumidos por quien vendió el vehículo con esa irregularidad.

Factores clave a considerar:

  • Informe desfavorable de ITV: Guardar el documento oficial donde se detalla la reforma no autorizada.
  • Viabilidad de la homologación: Averiguar si el elemento es legalizable o si requiere desmontaje obligatorio.
  • Fecha de instalación: Acreditar que los accesorios ya formaban parte del vehículo al momento de la entrega.

El error más frecuente:

Pagar de tu bolsillo el proyecto de homologación sin reclamar formalmente al vendedor el coste de legalizar lo que vendió de forma irregular.

¿Qué haría yo si fuera mi caso?

Solicitaría inmediatamente presupuesto a un ingeniero para la homologación.

Notificaría fehacientemente al vendedor el informe desfavorable de la ITV.

Le requeriría para que asuma el coste de la legalización o restituya el vehículo a su estado de origen homologado.

Recuerda: Que un vehículo pasara la ITV anteriormente no convalida una reforma no legalizada; el vendedor debe entregar el bien conforme a la legalidad vigente.

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