Puede parecer una contradicción: has consultado con un abogado, la pericial es favorable y todo apunta a que ganarías el juicio. Sin embargo, surge una pregunta que cambia la estrategia: ¿es posible ejecutar la sentencia?
Ganar un pleito no equivale automáticamente a cobrar. Un procedimiento judicial exige tiempo, dinero y un importante desgaste personal. Si la persona condenada no dispone de patrimonio ejecutable, el resultado económico será nulo.
Esto no significa que nunca deba demandarse a alguien en mala situación económica, ya que las circunstancias financieras pueden cambiar con los años, pueden existir bienes embargables o haber más partes responsables. Pero es crucial analizar la viabilidad del cobro antes de presentar la demanda.
Aspectos clave para valorar antes de iniciar la vía judicial:
- Posibilidades reales de cobro: Investigar si el vendedor posee patrimonio, vehículos, nóminas o inmuebles embargables.
- Costes de ejecución: Considerar el gasto adicional de abogado, procurador y tasas para perseguir los bienes tras la sentencia.
- Factores no económicos: Para algunos clientes, obtener una sentencia favorable es una prioridad personal para cerrar el ciclo o reparar una injusticia, con independencia del resultado pecuniario.
El error más frecuente:
Centrarse únicamente en las probabilidades de ganar el pleito y olvidarse de analizar qué ocurrirá el día después de que el juez dicte la sentencia.
¿Qué haría yo si fuera mi caso?
Antes de interponer cualquier demanda, buscaría responder a dos cuestiones con total frialdad y objetividad:
Las dos preguntas clave:
- ¿Tengo posibilidades reales de ganar el juicio con las pruebas actuales?
- Si gano, ¿qué posibilidades reales existen de convertir esa sentencia en un cobro efectivo?
Solo tras valorar ambas respuestas decidiría si la estrategia más inteligente es demandar, buscar un acuerdo razonable o no iniciar un proceso improductivo.
Recuerda: A veces la mejor victoria es una buena sentencia; otras veces, un buen acuerdo; y en ocasiones, la decisión más inteligente es no iniciar un pleito que difícilmente se traducirá en un cobro real.