Es una pregunta que todos los clientes me hacen antes de demandar.

En un procedimiento judicial siempre existe la posibilidad real de perder.

Perder no significa automáticamente que tu reclamación fuera absurda o actuaras de mala fe.

A veces las pruebas resultan insuficientes para convencer al tribunal.

En otros casos el informe pericial no logra acreditar con rotundidad el origen del vicio.

O simplemente el juez interpreta los hechos de forma distinta a lo esperado.

Consecuencias de una sentencia desestimatoria:

  • No obtendrás la indemnización ni la reparación solicitada.
  • Podrías asumir la condena al pago de las costas procesales cuando proceda legalmente.
  • Perderás la inversión de tiempo y el coste de tus propios profesionales.
  • El tribunal también podría estimar la demanda solo de forma parcial.

El error más frecuente:

Confundir tener una avería evidente con tener un caso jurídicamente sólido.

¿Qué haría yo si fuera mi caso?

Antes de demandar intentaría responder con sinceridad a una pregunta incómoda.

Si dentro de un año el juez desestima la demanda, ¿seguiré pensando que merecía la pena intentarlo?

Si la respuesta es sí, estarás tomando una decisión consciente y bien sopesada.

Si la respuesta es no, convendrá reforzar pruebas o explorar un acuerdo antes de litigar.

Lo que debemos evaluar con las pruebas actuales:

  • Qué probabilidades reales existen de convencer al juez con la documentación disponible.
  • Qué importe total puedes llegar a perder si el resultado no es favorable.
  • Si compensa asumir ese riesgo frente a la vía extrajudicial.

Los procedimientos no se ganan con intuiciones ni enfadándose; se ganan únicamente con pruebas.

Recuerda: Un buen asesoramiento no consiste en prometer victorias garantizadas, sino en explicarte claramente los riesgos antes de empezar a litigar.

También te puede interesar: